Desde hace unos cuantos años las clases dirigentes europeas y del FMI está desarrollando un programa de privatizaciones y recortes del estado social en los países del sur de Europa y a Irlanda con la excusa de que son la única solución posible para poder mantener el estado del bienestar y crear un empleo en el futura, limpuando los excesos realizados en el pasado.
Todas estas medidas, como era de esperar, han fracasado y fracasarán estrepitósamente.
Es de lógica, si los ciudadanos tienen que gastar más para su día a día por la subida de impuestos y recortes de becas y sueldos tendrán menos dinero para consumir lo que provoca una caida de la actividad comercial e industrial, un aumento del desempleo y un mayor gasto público.
A veces nos repiten falazmente que son los recortes que se hicieron en Alemania hace 10 años, cuando no se parte del mismo punto inicial pues Alemana acababa de absorber a un país subdesarrollado y necesitaba restucturar su estado para dar a cobertura a la parte oriental y tenía un estado social y un nivel de empleo en la parte del oeste mucho más desarrollado que el que tenemos hoy en día en España o Grecia.
La respuesta es confusa, puede ser que lo que se pretenda desde unas manos ocultas es que se llegue a un sistema liberal donde las personas seamos meros esclavos a manos del sistema financiero.
Puede que sea que interesa en la propia Europa países de segunda clase para producir barato desde aquí y que las empresas fuertes Alemanas u Holandesas vendan a precios competitivos.
O quizá sea únicamente que las grandes corporaciones financieras, energéticas, militares y de automoción estén ganando mucho dinero de la ruina de los habitantes de nuestro soleado Mediterráneo.
Dejo la pregunta al aire, porque la conspiranoia me corroe en estos temas.
