martes, 23 de octubre de 2012

Una mejor educación es posible

Ahora que se está negociando un nuevo cambio en el modelo educativo, quizá sea el momento de pararse a pensar un momento con la siguiente pregunta ¿Qué tipo de personas queremos en la sociedad del futuro?.

Porque el modelo educativo que se ha propuesto al parlamente no rompe ni corrige lo que teníamos, se trata de unos cambios formales y/o ideológicos sobre contenidos y formas de organización, pero el sistema sigue siendo el mismo.

Un sistema donde no se fomenta en absoluto la curiosidad del niño.
Un sistema donde no se forma al niño para la vida que se encontrará en el exterior.
Un sistema que fomenta un modo de vida borreguil, guiada por los designios de la publicidad y los espectáculos.
Un sistema fabril que coarta profundamente la creatividad y a libertad de las personas para ajustarlas a un tipo de seres manipulables y egoístas.
Un sistema donde no se enseña a pensar por si mismo, si no a memorizar una serie de materias conforme lo ven quien las enseñan.

Además nuestro sistema educativo no destaca por la excelencia en conocimientos adquiridos, tal y como dice el informe PISA, ni nosotros destacamos por la vida crítica y la capacidad para aprender nuevas cosas, como, por ejemplo, idiomas.

En mi opinión deberíamos copiar ya adaptar a nuestro país el mejor sistema educativo, según todos los indicadores, que es el finlandés, en el cual se da una libertad al profesor para que enseñe a sus alumnos a pensar y a ser personas, además de las materias que correspondan.
Como muestra, os dejo un enlace al blog de Jacobo Guinea donde se muestra una serie de puntos por la que el modelo finlandés funciona tan bien.

viernes, 12 de octubre de 2012

Pensamiento crítico, por favor

En España, las aguas bajan revueltas, cada día las malas noticias revuelan por todos los periódicos, radios y telediarios. El sistema económico hace aguas, los mercados financieros, es decir, los bancos, dominan tanto nuestras vidas que los gobiernos actuales son poco más que marionetas de ellos. Todo lo hacen para contentarlos, sin pensar que realmente son mucho más sádicos y retorcidos de lo que parecen y solamente buscan ganar dinero caiga quien caiga.

La comunicación, que también dominan los mismos mercados, manda dos mensajes contradictorios, primero "el haber vivido por encima de nuestras posibilidades" para hacernos responsables a nosotros de la quiebra del sistema, y el mensaje de odio a los políticos, a los que se les dibuja con un retrato de persona corrupta e interesada, miembros de una clase o casta especial.

Esta imagen de los políticos, refleja a buena parte de las familias que integran los grandes partidos de gobierno, PP, PSOE, CIU y PNV principalmente, donde el nepotismo, la corrupción, el enchufismo y los políticos profesionales destacan sobremanera.

Pero no, en cambio, no concuerda con los partidos pequeños, los que están más cercanos a los ciudadanos, donde cualquier persona puede participar de tú a tú, sin familias, abiertos, accesibles y transparentes.

Todos los políticos no son iguales, y todos los mensajes que hoy en día se mandan por internet en contra de la clase política deben de clarificar su objetivo y hablar en contra de quienes son.

Además estos mensajes se deben de leer con cierto recelo, dudar de lo que dicen, buscar fuentes y contrastar las noticias, porque la mayoría de veces basan sus argumentos en falsedades. Por favor, sed críticos y no difundir todo lo que os llegue de este estilo.

Hay que pensar por uno mismo y no creer todo lo que nos dicen, sea bueno o malo, si no están las fuentes contrastada o no dan ninguna fuente.

lunes, 8 de octubre de 2012

¿Por qué a nosotros?

Desde hace unos cuantos años las clases dirigentes europeas y del FMI está desarrollando un programa de privatizaciones y recortes del estado social en los países del sur de Europa y a Irlanda con la excusa de que son la única solución posible para poder mantener el estado del bienestar y crear un empleo en el futura, limpuando los excesos realizados en el pasado.

Todas estas medidas, como era de esperar, han fracasado y fracasarán estrepitósamente.
Es de lógica, si los ciudadanos tienen que gastar más para su día a día por la subida de impuestos y recortes de becas y sueldos tendrán menos dinero para consumir lo que provoca una caida de la actividad comercial e industrial, un aumento del desempleo y un mayor gasto público.

A veces nos repiten falazmente que son los recortes que se hicieron en Alemania hace 10 años, cuando no se parte del mismo punto inicial pues Alemana acababa de absorber a un país subdesarrollado y necesitaba restucturar su estado para dar a cobertura a la parte oriental y tenía un estado social y un nivel de empleo en la parte del oeste mucho más desarrollado que el que tenemos hoy en día en España o Grecia.

La pregunta es ¿por qué nos obligan a hacer esto? 
La respuesta es confusa, puede ser que lo que se pretenda desde unas manos ocultas es que se llegue a un sistema liberal donde las personas seamos meros esclavos a manos del sistema financiero.
Puede que sea que interesa en la propia Europa países de segunda clase para producir barato desde aquí y que las empresas fuertes Alemanas u Holandesas vendan a precios competitivos.
O quizá sea únicamente que las grandes corporaciones financieras, energéticas, militares y de automoción estén ganando mucho dinero de la ruina de los habitantes de nuestro soleado Mediterráneo.

Dejo la pregunta al aire, porque la conspiranoia me corroe en estos temas.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Lenguaje criminal en política

El lenguaje es muy importante para convencer a personas, y los gobiernos y políticos que han gobernado y no representan realmente a la mayoría, si no que quieren seguir haciendo política para beneficiar a algunos lo saben perfectamente.

Utilizan frases como arrimar el hombro, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, nos vemos obligados a recortar, no es el momento de hablar de esto, y muchas otras para justificar sus medidas, estuvieran o no en sus programas electorales, con las cuales perjudicarán a la calidad de vida de una mayoría de la población para cumplir las espectativos de grandes grupos con gran poder económico y de presión cercanos al poder. 
Esto lo comparten el PP, el PSOE, CiU y el PNV principalmente, ya que son los que normalmente han ido gobernando y no representan a la gente que tiene más problemas para conseguir una vida digna, pese a que a muchos de ellos les voten las clases más desfavorecidas que tienen acceso a poca información y solo los ven a ellos.

Últimamente, en todos los ámbitos e instituciones, y hasta la semana pasada liderados por Esperanza Aguirre, los dirigentes del Partido Popular y la prensa de derechas no para de referirse, directa o indirectamente, a los de Izquierda Unida principalmente pero también a otras fuerzas políticas con la palabra de Comunistas.

Con ello quieren volver al significado despectivo de esta palabra durante el franquismo o durante la guerra fria y los presentan como unos seres rojos, con cuernos y rabo que huelen a azufre que pretenden montar un sistema político dictatorial donde todos pasemos hambre y se persiga a quien tiene éxito económico.

Evidentemente la mayor parte de Izquierda Unida son comunistas, pero no son estos seres que quieren que la gente piense que son. Son demócratas, la mayoría, y personas que piensan realmente que se puede cambiar la sociedad para dar una vida digna a la mayoría más desfavorecida.
Tienen una forma de hacer política propia, con las ideas muy claras, muchas de las cuales no comparto, por la forma y por el fondo, por eso participo políticamente en Compromís (a nosotros nos llaman radicales de izquierdas) y no en IU, pero que son tan respetables como cualquier otra y, evidentemente, mucho más respetable que las doctrinas de privatizar servicios y cargar con todos los gastos a la gente normal, trabajadora.

En definitiva, creo que es una táctica premeditada desde la calle Génova de Madrid, para que la gente tenga miedo de votar a los partidos que no formamos parte de la oligarquía de poder actual, PP y PSOE, que queremos modificar realmente las reglas de juego para que nadie pase por encima de los demás.


martes, 25 de septiembre de 2012

Economía del Bien Común

Ayer estuve en una jornada sobre el modelo sistémico de la Economía del Bien Común donde su creador, Christian Felber, nos aclaró algunos puntos y jugamos a simular otros.

La verdad es que volví de Ontinyent con la impresión de que con voluntad política es un sistema que, por lo menos en parte, debería de aplicarse ya que sería una superación de la democracia liberal y de la socialdemocracia, donde el individuo sería realmente el eje de todas las decisiones.

Es un sistema a aplicar de abajo a arriba, empezando por las familias y empresas y terminando por los gobiernos y estados y donde los valores cambian radicalmente.

Actualmente los valores que dominan en la vida empresarial, y por extensión en la vida cotidiana y las administraciones, son el afán de ganancias y lucro y la competencia.

El afán de lucro se puede entender como las ganas y las intenciones de ganar cada vez más y más dinero para que las cosas vayan bien.
La competencia, en este caso, se trataría de la lucha contra otras entidades para ponerse por encima de ellas y poder tener más ganancias.


Si valoramos conjuntamente estos dos vectores encontraremos acciones y sentimientos que producirían en rechazo para cualquier relación entre personas, lo cual demuestra que no puede ser bueno utilizar estos principios para desarrollar nuestra vida profesional y política.


El primer punto que hace que estos valores sean los principales de la vida empresarial es que se ha tomado como medida del éxito en dinero que se gana, cuando el dinero, la moneda, es simplemente un medio para conseguir cubrir las necesidades de las personas.

Es como si el objetivo fuera producir más y más combustible. El combustible es un medio para poder moverse, generar electricidad, calor, etc. Necesitamos la cantidad justa de combustible para conseguir nuestros objetivos, que es calentarnos, movernos o ver la televisión, sería absurdo medir nuestro éxito en la cantidad de combustible que tenemos.

Como primer apunto, y creo que básico para entender la teoría os dejo por hoy, pero seguiré desglosándola en el futuro.

jueves, 20 de septiembre de 2012

¿Acabarán los dogmas?

Estos días hemos tenido noticias sorpresa sobre dos políticos de signo opuesto, por un lado la dimisión irrevocables de Esperanza Aguirre y por otro la muerte de Santiago Carrillo.

A estos dos hechos, y de forma contraria, le ha sucedido una serie de comentarios y opiniones buenas y malas, dependiendo del medio de comunicación que leamos.

Los dos representaban los viejos dogmas, el liberal y el socialista.

El estar abrazado a un dogma es peligroso y, en mi opinión, nocivo, ya que eso te impide tener una mente abierta para ver la realidad, tocar y comprobar las impresiones y problemas de toda la gente, de diferentes estamentos sociales, y te provoca una dificultad inmensa para negociar y ceder en algunos aspectos, pasando a estar todo el mundo contigo o contra ti.
Los dogmas deben de superarse de una vez por todas, porque la vida no es dogmática, una veces te da y otras te quita y la suma de uno más uno no siempre da dos.

Es importante tener una base de lo que se quiere, y unos mínimos por los que trabajar, pero es importante tener mano izquierda y escuchar las opiniones y soluciones de los otros, adaptarse a las circunstancias y estar siempre en el día a día, en contacto con la realidad, para poder ofrecer respuestas a los problemas que se planteen y, sobre todo, adelantarse a ellos.

No hay que atacar al adversario siempre, despreciando todo lo que proponga, porque no es tu enemigo y muchas veces querréis conseguir lo mismo, y en política, el objetivo de todos debería de ser mejorar la vida de los ciudadanos y eso nunca se tiene que olvidar.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Pedagogía para los ciudadanos

Cuando haces una manifestación mucha gente solo está pendiente de la gente que ha ido, cual es la cifra, el número, como decía el principito, el del libro, los adultos solo piensan en números.

Lo importante de una manifestación, más que el número de gente que vaya, es cuantas personas conocen sus propuestas, cuantas comparten su reivindicación, cuantas se enteran de que ha habido un acto de protesta y cuantas conocen la realidad que les rodea.

Por mucha gente que haya o parezca que hay en una manifestación no hay que caer nunca en la autocomplacencia y hay que hacer pedagogía cada día con la ciudadanía.

Con todos nuestros amigos y familiares hay que hablar de vez en cuando, de manera amable, incluso de cachondeo y explicar nuestra visión y nuestra información sobre la situación política y social que nos rodea y, principalmente, sondear su opinión y saber que conocimientos tienen.

A la gente que nos informamos e intentamos participar en mejorar las cosas nos sorprendería darnos cuenta de la cantidad de gente que ni sabe ni contesta sobre la situación social y la influencia de los políticos en ella.

Por esto, hay que hablar y comentar, explicar y ser pacientes y comprensivos con los demás, cada uno tiene sus intereses, sus habilidades y la capacidades de crítica y comprensión de cada persona es diferente.

Y recordad, la gente que reivindica siempre es mucho menos que la que se queda cómodamente tomando algo o viendo el fútbol, por lo que nunca podemos caer en un mensaje de euforia tras una manifestación por numerosa que sea.
Os dejo la famosa frase de Martin Niemoeller erróneamente atribuida a Bertolt Brecht, a quien recomiendo leer por lo menos sus citas:
"Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí"